Qué es el Real Alcázar

El Alcázar es un conjunto palaciego cuyo recinto más antiguo se remonta al periodo comprendido entre mediados y finales del siglo XI. En el siglo XII, los almohades reconstruyeron todo el conjunto y le dieron carácter de fortaleza.

Hoy reúne palacios, patios y jardines. Cada época dejó su huella, por lo que puedes recorrer este monumento de Sevilla como quien lee un libro cuyos capítulos escribieron distintos gobernantes. Además, el Alcázar no es un museo anclado en el pasado. Es la residencia de la familia real durante sus visitas a Sevilla, lo que, según las descripciones enciclopédicas, lo convierte en el palacio real en uso más antiguo de Europa.

Cúpula de madera tallada y dorada con estrellas geométricas de inspiración mudéjar

El palacio de Pedro I, corazón del conjunto

El corazón del conjunto es el palacio mudéjar del rey Pedro I. Las obras comenzaron en 1356 y las inscripciones del palacio señalan 1364 como el año de su finalización. Estas permiten fecharlo con bastante precisión y distinguirlo de las construcciones de la etapa almohade, anteriores a él.

Patio de las Doncellas, Patio de las Muñecas y Salón de Embajadores

El Patio de las Doncellas es un patio rectangular de unos 21 x 15 m, rodeado por cuatro galerías. Su planta superior se reformó entre 1540 y 1572, de modo que en un mismo espacio puedes apreciar las huellas de al menos dos épocas distintas. Merece la pena detenerte a comparar la parte baja del patio con la alta.

El Patio de las Muñecas, por su parte, se reformó entre 1847 y 1855. El origen de su nombre sigue siendo incierto: ya Rodrigo Caro especuló sobre él en 1637.

El Salón de Embajadores se considera la sala más suntuosa del palacio. Diego Ruiz realizó su cúpula en 1427, más de sesenta años después de que concluyeran las obras del palacio en 1364. Las ampliaciones y la decoración continuaron, por tanto, mucho después de su construcción.

Los jardines del Alcázar: la parte verde del conjunto

Los jardines del Alcázar se cuentan entre los más antiguos de la ciudad. Se transformaron en el siglo XVI y a comienzos del XVII, de modo que su trazado actual es fruto del trabajo de varias generaciones. Uno de los lugares en los que merece la pena detenerte es el Estanque de Mercurio. La estatua de bronce de Mercurio que se alza junto a él es de 1576.

Después de recorrer las salas, puedes continuar la visita con un paseo por los jardines. Allí podrás descansar tras contemplar los salones ornamentados y apreciar cómo el conjunto fue adquiriendo un carácter residencial a lo largo de las distintas épocas.

A qué prestar atención durante la visita

El Real Alcázar no se construyó de una sola vez. Al recorrerlo, fíjate en las diferencias entre sus distintas etapas: los muros más antiguos del siglo XI, la reconstrucción almohade del siglo XII, el palacio construido de 1356 a 1364 y los cambios posteriores, como la reforma de la planta superior del Patio de las Doncellas entre 1540 y 1572. Así podrás reconocer en este monumento las huellas de varias épocas y estilos.

Presta atención también a las fechas, que te ayudarán a situar cada espacio en su época. La cúpula de Diego Ruiz de 1427, la estatua de Mercurio de 1576 y la reforma del Patio de las Muñecas de 1847 a 1855 muestran durante cuánto tiempo se siguió ampliando y decorando el conjunto.

Por qué conocer el Real Alcázar

En el Alcázar puedes contemplar muros del siglo XI e interiores mudéjares dentro de un mismo recinto. Su inscripción en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987, junto con la catedral de Sevilla y el Archivo de Indias, confirma la importancia de este patrimonio. Además, sigue siendo la residencia de la familia real durante sus visitas a Sevilla, por lo que su historia continúa en el presente.

El Real Alcázar reúne muros del siglo XI, construcciones de la reconstrucción almohade, el palacio mudéjar de Pedro I y jardines transformados desde el siglo XVI. Si visitas Sevilla, inclúyelo entre las principales paradas de tu itinerario y reserva tiempo para recorrer con calma sus patios, salas y jardines. Te invitamos a seguir leyendo nuestros próximos artículos sobre el patrimonio de Andalucía.