Qué es el Palacio de las Dueñas

La residencia está en Sevilla y fue declarada bien de interés cultural el 3 de junio de 1931. Esta categoría reconoce oficialmente el edificio como parte del patrimonio cultural. Su nombre procede del antiguo monasterio de Santa María de las Dueñas, situado en las inmediaciones. El palacio se levantó en el siglo XV y se reformó entre finales del XV y principios del XVI.

Fue entonces cuando adquirió su carácter gótico-mudéjar. Más tarde se amplió en estilo renacentista, con elementos platerescos. Por eso, en esta guía lo presentamos como un testimonio de varias épocas, y no como la obra de un solo arquitecto o de un único siglo.

Galería con arcos mudéjares y columnas de mármol en un palacio andaluz

Catalina de Ribera y la reforma del palacio

El terreno perteneció originalmente a la familia Pineda. Según los documentos, Pedro de Pineda vendió las casas a Catalina de Ribera en 1496. Ella emprendió una profunda reforma, por lo que su nombre está vinculado al aspecto que adquirió el palacio en su primera etapa de esplendor.

La reforma realizada entre finales del XV y principios del XVI dio al edificio el carácter gótico-mudéjar que sigue siendo uno de sus rasgos principales. Las ampliaciones posteriores incorporaron elementos renacentistas y platerescos, de modo que en el palacio sevillano se superponen varios estilos. Tenlo en cuenta al recorrer sus interiores, ya que cada elemento puede corresponder a una etapa distinta de su historia.

De los Ribera a la Casa de Alba

El siguiente hito en la historia del palacio fue una boda. El Palacio de las Dueñas pasó a la Casa de Alba tras el matrimonio celebrado el 9 de febrero de 1612. Antonia Enríquez de Ribera se casó entonces con Fernando Álvarez de Toledo y Mendoza, IV duque de Alba de Tormes. Desde entonces, la residencia está ligada a la Casa de Alba.

En el siglo XIX, el destino del edificio cambió. El palacio se convirtió en casa de vecinos, se dividieron las salas y se cubrieron los techos de casetones. Esta etapa demuestra que incluso una residencia señorial podía cambiar por completo de uso. Durante ese periodo, el 26 de julio de 1875, nació aquí el poeta Antonio Machado. Su nacimiento vincula el palacio también con la literatura, además de con la aristocracia.

Jardín formal andaluz con limoneros y una fuente de azulejos

El patio andaluz y los jardines del palacio

Los espacios abiertos son uno de sus grandes atractivos. El palacio cuenta con un patio principal de estilo andaluz, el Patio del Aceite y cuatro jardines, entre ellos el Jardín de los Limoneros. El edificio se organiza en torno al patio andaluz, al que se suma el Patio del Aceite como otro espacio interior.

Jacobo Fitz-James Stuart proyectó la disposición actual de los jardines entre 1910 y 1920. Los jardines que ves hoy corresponden, por tanto, a una intervención de comienzos del siglo XX, posterior a las partes más antiguas del palacio. Así, la residencia combina interiores históricos de los siglos XV y XVI con un diseño paisajístico de otra época. El Jardín de los Limoneros es uno de los cuatro jardines que merece la pena recorrer durante la visita.

Interiores, capilla y colecciones

Las colecciones enriquecen los interiores del palacio, que alberga obras de pintura, escultura y artes decorativas de los siglos XVI al XX. La visita te permite, por tanto, recorrer varios siglos de arte y apreciar cómo estas piezas complementan la arquitectura.

La capilla merece una mención especial. Alberga un retablo de Neri di Bicci de finales del siglo XV, que se corresponde con las primeras etapas de la historia del edificio. Durante la visita, fíjate en cómo se integra en el conjunto gótico-mudéjar.

Por qué conocer el Palacio de las Dueñas

El palacio combina los estilos gótico-mudéjar, renacentista y plateresco, y está ligado a figuras como Catalina de Ribera y Antonio Machado. Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, vivió aquí y murió en el palacio en 2014. Desde 2016 está abierto al público, por lo que puedes conocer sus interiores y jardines.

Su historia refleja también los cambios de uso del edificio: la reforma privada de finales del siglo XV, su etapa como residencia de la Casa de Alba, su conversión en casa de vecinos en el XIX y, en el XX, su papel como hogar de una duquesa y la creación de los jardines proyectados por Jacobo Fitz-James Stuart.

Si quieres conocer Sevilla a través de su arquitectura, el Palacio de las Dueñas te permite descubrir cómo han cambiado el edificio, sus propietarios y sus usos a lo largo de los siglos. Te invitamos a seguir leyendo sobre el patrimonio sevillano. Antes de planificar tu visita, consulta las condiciones actuales en las fuentes oficiales.